Paradas durante los siglos XIV y XV . Archivo Hispalense.93, pp. 17 - 33. Diputación de Sevilla, 2010.

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   aradas dur nte los siglos X V XV MARÍA ANTONIA CARMONA urz Universidad de Sevilla R ESUMEN : En este trabajo analizamos el pro ceso que sufrió el lugar de Paradas entre l os siglo XIV y XV, pasando de ser una explota ción cerealista con una huerta y una torre, a un núcleo de p ob lación estable a partir de la carta puebla que el conde d on Juan Pon ce de León concedió para su creación. De este modo los Ponce de León conseguían asentar en la nueva localidad situada en el término de Marchena, un grupo de campesinos propietarios de pe queñas parcelas de viñas, que gracias a la pro s peridad de la Campiña tras la frnalización de la Guerra de Granada consiguió un notable cre cimiento en el siglo XVI. P ALA BRA S CL A VE: Ponce de León, repoblación, torre rural, explotación cerealista, carta- Pu ebla, Marchena, Campiña sevillana, Edad Media. ABSTRAer: In this essa y, we analize the proce ss the town of Paradas underwent between the 15th and 17th cen turies, turning from being a cereal cultivation with a market ga rden and a tower to a stable centre of population, after the Town Charter was granted by the earl Juan Ponce de León to create it. In this way, the Ponce de León family achieved t settle a g roup of farmer owners of sma ll vi ne ya rd plots. These plot s got an outstanding grow in the 16th century thanks to th e prosp erity of the Co untr yside after the end of the Granada War. KEY WORDS: Ponc e de León, repopulation, tower, cereal-cultivated land, Town Charter (certificate of settlers' rights), Marchena, Sevi llian Campiña La localidad de Paradas surgió en la segunda mitad del siglo XV gracias a la iniciativa de don Juan Pon ce de León, conde de Arcos y señor de Marchena, quien, en su deseo de crear una nueva población en la zona meridional del término de Marchena, el 1 de febrero de 1460 otorgaba una carta puebla con el fin de atraer pobladores al lugar. Este no fue un fenómeno aislado y se enmarca dentro de la reorganización del espacio que Andalucía estaba experimentando desde su conquista. Así, con mayor o menor éxito, desde el siglo XIII, junto a la desaparición de numerosos núcleos de población, se estaba produciendo una lenta labor de repoblación y de creación de nuevas localidades 1. La nobleza asentada en la región no fue ajena a este proceso y de hecho, 1. Entre la abundante bibli ograf ía existente sobre el tema destacamos l os trabajos de A. COLLANTES DE TERÁN SÁNCHEZ. «N uevas poblaciones del siglo XV en el Reino de Se v illa>>. Cuadernos de Historia Anexos a la revista Hispania  7 (1977), pp. 283-336. M. GARCÍA FERNÁNDE Z. <<Pob lación y poblamiento en la Banda morisca (siglos XIII-XV >>. La Campiña sevillana y la frontera de Granada Siglos X III -XV}: Estudios sobre pobla ciones de la Banda Morisca. (Sev illa , 2005), pp. 49-65. J. GON ZÁLEZ. El Repartimiento de Sevilla. (Madrid, 1951, reimp. Sev ill a, 1998). M. GONZÁLEZ JI MÉNEZ. En torno a los orígenes de Andalucía. La repoblación del siglo XIII. (Sev illa, 1988, 2' ed.); La repoblación de la zona de Sevilla durante el siglo XI V. (Sevill a, 1993, 2' e d.  . 17 ARCH. H/S 20 lO N 28 2-284 PP. 17-33 I SSN 02 10 -4067  MARIA ANTONIA CARMONA U Z después de la fracasada repoblación oficial del siglo XIII, durante los siglos XIV y XV fue uno de los principales impulsores del poblamiento de numerosas áreas, y entre ellas la Campiña sevillana. No obstante, y aunque durante la segunda mitad el siglo XIV se produjo un importante proceso repoblador en ese espacio, y especialmente en el territorio próximo al reino de Granada, la denominada «Banda Morisca», no tuvo siempre el resultado deseado, debido especialmente a su peligrosidad y a las cir cunstancias económicas del momento no atrajo al número de pobladores esperado, y muchas de las nuevas localidades serían abandonadas posteriormente. Más éxito tendrían los lugares que se crearon en el siglo XV, debido a que el avance y la defini tiva desaparición de la frontera, así como el despegue económico que se experimentó en la zona, permitió que, si en algún momento hubo precariedad en su poblamiento, éste se consolidara y se iniciara su crecimiento entre finales del siglo XV y principios del XVI 2  Es dentro de esta dinámica donde podemos enmarcar el nacimiento de Paradas, que pudo consolidarse gracias al especial interés que los Ponce de León pusieron por su conformación y a la beneficiosa coyuntura que se vivió en la zona desde finales del siglo XV LOS ANTECEDENTES DE PARADAS Como ya hemos indicado, los Ponce de León fundaron Paradas dentro del término de Marchena, vi ll a que recibió Fernán Pérez Ponce en 1309 de manos de Fernando IV 3. En ese momento debía de estar mal poblada y tener escaso desarrollo econó mico, debido principalmente a la salida de los mudéjares tras la revuelta de 1264 y a las incursiones benimerines que asolaron Andalucía a partir de 1275 4. A consecuencia de todo esto, los escasos pobladores cristianos que tenía estaban concentrados en la villa, por lo que más allá de los ruedos de cultivo inmediatos a la localidad lo que pre dominaba era el monte bajo, los encinares y alcornocales, así como innumerables tierras yermas quemadas y abandonadas por la de vastación y la gu erra 5. Ante este panorama, es más que probable que Fernando IV entregara Marchena a Fernán Pérez Ponce con la clara intención de que éste consolidara su def ensa, reorganizara su po- blación y reactivara su economía. En cualquier caso, el siglo XIV no tuvo que ser nada fácil para esta villa debido a su situación fronteriza, vinculándose al sistema de 2. Un análisis del crecimiento demográfico del XV en M. GARCÍA FERNÁNDE Z. «Población y poblamiento en la Banda morisca (siglos XIII-XV)>>, op. cit. pp. 61-65. 3. A. FRANCO SILVA. La villa de Marchena en la Baja Edad Media. Linaje, renta s, po sesiones y ordenanzas>>. Actas de las Jornadas sobre Historia de Marchena. Marchena bajo los Ponce de León: Fomtación y consolidación del señorío {siglos XIII-XVI). (Marchena, 1997), pp. 309-344. 4. M. GARCÍA FERNÁNDEZ. <<Marc hena: la v ill a señorial y cristiana s igl os XI ll -XV)». La Campiña sevillana y la frontera de Granada Siglos XIII-XV). op. ci t. pp. 253-270. M. GON ZÁLEZ JIM ÉNEZ. Ma rchena en el contexto del siglo XIII andaluz>>. Actas de las JI jorn adas sobre Historia de Marchena, op. cit. pp. 8-1 2. 5. M. GA RCÍA FERN ÁNDEZ. <<Marche n a: la villa señorial y cristiana ... op. cit. pp. 257-58. 18 RC H. HI SP. 2 010 N  282 284 PP. 1 7 33 JSSN 0210  4067  P R D S DUR NTE LOS SI LOS XIV Y XV defensa del territorio como plaza de comunicación y aprovisionamiento intermedio, entre otras poblaciones de primera linea y las grandes ciudades de realengo a la reta guardia. Además, debido a la pertenencia de l os Ponce de León al bando de Enrique de Trastámara, en 1368 Muham mad V, aliado de Pedro I, saqueaba la villa, destruía sus murallas y quemaba sus campos 6. Podemos relacionar la construcción de una torre en el lugar de Paradas con todo este colmo de calamidades, ya que conocemos su existencia desde al menos finales del siglo XIV. Así, a través de la document ación conservada sabemos que anteriormente a 1382 ya existía el lugar de Paradas, cam biando de propietario en 1383. Así, el documento de 1382 en que aparece el topónimo Parada s, contiene la venta del donadío del Cañuelo, indicándose cuáles eran sus limites, entre los que se en contraba < a dehesa que dic;:en de Paradas» 7. Por su parte, en el de 1383 se hace refe rencia a «la heredad de Paradas e su torre» 8. En este sentido debemos destacar la mención que se hace en este último documento a un tipo de fortificación, ya que es muy probable que se aludiera a una atalaya vinculada a la defensa, como numerosas torres existentes en la frontera con Granada, caso de la del Bao, los Molares, El Co ronil o Cote. Muchas de ellas se convirtieron en base de pequeños señoríos que se crearon a partir de una torre o fortaleza construida en un cortijo, a la que los monarcas dotaban posteriormente de término en función de la importancia estratégica de la zona que defendían, pró xima a la frontera. Posteriormente y al calor defensivo de estas fortificaciones se podían instalar pobladores 9, aunque no siempre era así. No obstante, si en algún momento había habido población relacionada con la torre de Paradas, como ocurría en otras de la zona, no parece que ésta existiera en 1383, cuando la torre estaba tan sólo junto a una explotación cerealista, lo que se refleja también en el hecho de la existencia de una dehesa, como se indica en el documento de 1382. Por otro lado, en el documento de 1383 pod emos ver cómo Paradas se vinculó a la familia Ponce de León durante el siglo XIV Así, doña Beatriz Ponce de León, hija bastarda de Pedro Ponce de León, IV señor de Marchena, recibió de su marido el capitán Alfonso Guillén de Villafranca la heredad de la torre de Paradas, en concepto 6. Ib íd ., p. 261. 7. Sección Nob leza d el Archivo Histórico Nacion al e n adelante SNAHN), Osuna, CP 72, D. 3. 8. 1383, octubre 7. Marchena. SNAHN, Osuna, Cp. 72, D. 4 y C 140, D. 11 -13. 9. Es el caso, por ejemplo de la del Ba o, donada en 1337 a Alvar García de Illa s, o la de Los Molares, otorgada en 1335 a López Gutiérr ez de Toledo. M. GARCÍA FERNÁNDEZ. l Reino de Sevilla en tiempos de Alfonso XI. op. cit., p. 49. A finales del siglo XIV tenemos otras como la de Cote, gue en 1378 recibió una carta puebla para su repoblació n. M. GARCÍA FERNÁNDEZ. La carta puebla del castillo de Cote>> . La Campiña sevillana y la frontera de Gr ana da Siglos XIII-XV . op. cit. pp. 157-165., o El Coronil adquir id o en 1377 por Martín Fernández de Guzmán, señor de Orgaz y gue d es pués de haber iniciado la construcción de una fortaleza, en 1381 Juan J le autoriza instalar en el lugar a trece pobladores. M. GONZÁLEZ JIM ÉNEZ. La repoblación de la zona de Se- villa durante siglo XIV. Sevilla, 1993, 2' ed . ), p. 84. Un análisis general del fenómeno en la Banda Morisca en M. GARCÍA FERNÁND EZ . «Población y poblamiento en la Banda mo ri sca s iglos XIII-XV) >> op. cit. p. 58. 19 AliCH HISP 2010N 282-284 PP . 1 7-33 /S SN 02l0 -4 06 7  M RÍ NTONI C RMON RUIZ de arras y dote 10 . Alfonso Guillén pertenecía a uno de los linajes vinculados al gobierno de la ciudad de Sevilla y era veinticuatro de Sevilla, señor de Lopera, capitán de la mar 11 y criado del rey Enrique III 12. No sabemos cómo ni cuándo adquirió el cor tijo de Paradas, pero conocemos su interés por la zon a, ya que en 1382 compró buena parte de un donaclio colindante a Paradas conocido como el Cañuelo 13 , dentro de la política de compras que la oligarquia sevillana estaba realizando en la zona, creándose de este modo un importante patrimonio cerealista 14. Poco después de esta compra, posiblemente en la segunda mitad de 1383, Alfonso Guillén de Villafranca falleció 15, y casi a la par su mujer, doña Beatriz. Ese año fue fatídico en Sevilla, ya que hubo una epidemia de peste, precedida de hambre e inundaciones 16, por lo que no es de ex trañar que ambos cónyuges contrajeran la aciaga enfermedad. Como bien dotal, doña Beatriz podia disponer libremente de la heredad de Pa radas tras la muerte de su marido, e, independientemente de si tuviera o no descen dencia, que podia haber conseguido la legitima con otros bienes 17 , dejó la heredad y la torre de Paradas a su hermano Fernán Ponce de León, hijo bastardo también del IV señor de Marchena, quien tomó posesión de estas tierras el 7 de octubre de 1383 18. Su forma de explotación, como era lo habitual en este tipo de propiedades, fue mediante el arrendamiento. De hecho, Fernán Pérez Ponce vivía en Sevilla y ni siquiera es tuvo presente en el momento de firma del contrato 19 . 10. 1383, octubre, 7. Marchena. Al estar equivocada la fecha en el índice que ofrece la SNAHN (1389) (Portal PARES, http :/ pares.mcu.es /) algunos autore s, fiándose de éste han datado mal el document o. Sin embargo a través de su lectura se puede comprobar que éste se inicia con el siguiente texto: <<Miércoles, siete días de otu br e, era de mil e qu tro~ientos e veynte e vn annos> > es decir, reduci éndo lo a la era actual, el año de 1383. SNAHN, Osuna, Cp. 72 (documento srcinal, copias en SNAHN, Osuna, C. 140 , Docs. 11 -13). 11. Sobre este personaje véase R. SÁNCHEZ SAUS. Linajes sevillanos medievales. (Sev illa, 1991  . t. I, p. 238, n. 124, y t. II . p. 402 y R. SÁNCHEZ SAUS. Las élites políticas bajo los Tras támara . Pod er y sociedad en la Sevilla del siglo XIV (Sevilla, 2009), pp. 86-87. J L. CARRIAZO RUBIO. <<E l conde don Ju an, los Pon ce de León y Par adas>>. Carta Puebla de Parada s 55 aniversario. (Sev illa, 2010), pp. 44 -45. 1 2. Así se indica en un documento de 1382. SNAHN, Osuna, CP. 72, D. 3. 13. SNAHN, Os un a, CP. 72, D. 3. Compra la mitad a Elvira Alfonso, viuda de García Fernánde z, vecina de Marchena, por 1500 mr s. y un quinto de la otra mitad a su hija Marina Garda, por 300 mrs. 14. Un interesante es tudio sobre la propiedad de la tierra es el de M. BORRERO FERNÁNDE Z. <<Gran propiedad y estructura campesina. La Baja Andalucía entre el siglo XV y XVI». Mundo rural y vida campesina en la Andalucía medieval G ranada, 2003), pp. 355-41 2. 15. R. SÁNCHEZ SAUS. Las élites políticas bajo los Tras támara .. op. cit. p. 87. En agosto de ese año su padre Gui Uén Alfonso compró una sepultura en la catedral que pronto usó Alfonso Guillén. 1 6. A. COLLANTES DE TERÁN SÁN CHEZ . Sevilla en la Baja Edad Media . La ciudad y sus hombres. (Sevilla, 1984), p. 434. R. SÁNCHEZ SAUS. Las élites políticas bajo los Trastámara .. op. cit. p. 257. 17. Tradicionalmente, siguiendo a Ortiz de Zúñiga, se ha supuesto que murier on sin descendencia, pero re cientemente el profesor Sánchez Saus ha podido dem ost rar la existencia de unos herederos de Alfonso Gu illén de V ill a franca, Cfr. Las élites políticas bajo los Trastámara .. op. cit. p. 87. Sin e mbar go, no sabemos si estos herederos eran o no hijos de doña Beatriz. 18. SNAHN, Osuna, CP. 72, D. 4. Copias en C. 140 , D. 11 -13. Véase nota 10. 19. Así se indica en el contrato efectuado en 1384, que firmó en su nombre Go nzalo Yáñez de Faria. SNAHN, Osu n a, C. 140, Do c. 86. En ese mo mento era vecinos de la collación de San Vicente, como se indica en este documento, aunque en 1401, fecha de su testamento, e ra vecino de la co ll ación de San Nico l ás . 20 11 RC/ 1. SP   201 O N  282-284 PP. 1 7-33 I SSN 02 10-4067  PARADAS DURAN TE LOS SIGLOS XIV Y XV De estas fechas conserv a mos tres contratos de arrendamiento, uno de 1384, es tablecido por Fernán Ponce de León, y otros dos firmados por su mu jer, Isabel Gon zá l ez Cerezo, en 1398 y 1403. El primero e ll os, realizado el27 de diciembre de 1384 establecía el arrendamiento para el año 1385 de «el cortijo de Paradas con la huerta e con las heredades» a Aparicio Martínez de la Huerta, por 300 mrs. a pagar el día de San Miguel 20. Por su parte, en el document o realizado en 1398 se indicaba que Juan Ruiz Grande, vecino de Marchen a había arren dado la huerta de Paradas en años ante riores a Fernán Pérez Ponce y ese año a su mujer, Isabel González Cerezo. No es ha bitual que en vida del marido una mu jer se encargara de este tipo de actuaciones, y sabemos que Fernán Pérez Ponce aún vivía, ya que estableció testamento el 9 de ma yo de 1401, muriendo ese mismo día  \ de la epidemia que sacudió ese año a la ciudad de Sevilla 22. Posiblemente se encargó e ll a bien porque su marido estuviera en ese momento enfermo o ausente, o bien porque, en virtud a régimen matrimonial que establecieron, Isabel González Cerezo disponía de todos los bienes en las mismas condiciones que su marido. Así, y según lo que ella misma nos cuenta en 1406, suma rido recibió de Juan González Cerezo 23 y Leonor Fernández, sus padres, 51.600 mrs. de dote, estableciéndose que desde el matrimonio se partiera entre los cónyuges, para que ella tuviera señorío de todos sus bienes, obligando Fernán Pérez Ponce para ello todos sus bienes, tanto presentes como futuros 24 . Se gún el contrato de arrendamiento de Paradas constituido en 1398, Isabel Go nz ále z Cerezo, al igual que anteriormente su marido, se había comprom etido a tener la noria y la alberca en perfecto estado, la huerta vallada y con los 400 sarmientos plan tados en perfecto estado, porque en caso contrario se invalidaba el acuerdo. Por ello se inspeccionó «la huerta, valladares, noria, alberca, árboles, viña y majuelo», com probándose el mal estado de la explotación ya que aunque la valla, l os árboles y la al berca estaban bien, sin embargo había menos sarmientos de los indicados y los que había estaban perdidos, «e la vinna mal preparada e que ese ann o no fue cavad a» y la noria no tenía ni rueda ni soga 25. Desconocemos cómo se resolvió el problema, ya 20. 1384, diciembre, 27, Marc hena. SNAHN, Osuna, C. 140, Doc. 86. 21. J L CA RRIAZO R UBIO . Los testamentos de la Casa de Arcos 1374-1530). Sevilla, 2003), pp. 123-129. 22. SNAHN, Osuna, C.116, D.32-33. En este documento se dice qu e murió en esta pestilencia de Ja mor tandad que pasó en este añO>> . 23. Este Juan Gon z ál ez Cerezo posiblemente fuera el jurado de Sevilla que en 1388 fue procurador en la s Cortes de Briviesca y en 1396 un o de l os fieles ejec utor es no mbrado por Enrique III. R. SÁNCHEZ SAUS. Linajes se- villanos medievales t. I, p. 77 y t. II , p. 359. 24. SNAHN , Osuna, Cp . 174 , D. 4 y C. 140, D. 13 1. El matrim o ni o se prod ujo en 1495, co nservá nd ose l os recibos de la dote .1395, octubr e, 25. Sevilla. Fe rnán Pérez Ponc e recibía l os 25.000 mr s. en dinero y 1395, no viembre S Sevilla, Fernán Pér ez Ponce recibía 26.600 mrs. en ro pa s de ajuar, joya y <<preseas>> de casa. 24 SNAHN, Osuna, C. 116, D. 32-33. 25. 1398, se ptiembr e, 10. Paradas. SNAHN, Os un a, Cp. 57, D. 1 5. Cop ia en S NA H N, Os una, C. 140 , D. 88. 21 ARCH HISP. 2 010 N 282-284 PP. 17-33 JSS N 021 0-4067
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