AFECTIVIDAD Y ESPACIO BIOGRÁFICO EN CENTROAMÉRICA. DOS CARTAS DE GUERRA Y EXILIO

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Resumen: Este artículo es parte de una investigación en curso, de mayor amplitud y alcance. Aquí se discute la pertinencia teórica del estudio de los afectos o la afectividad en un marco cultural para el análisis de textos autobio-gráficos producidos

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  Revista de Historia N. 0  76 • ISSN 1012-9790DOI: http://dx.doi.org/10.15359/rh.76.4 http://www.revistas.una.ac.cr/historiaJulio-Diciembre 2017 2017 • pp.85-103 85  Fecha de recepción: 23/01/2017-Fecha de aceptación: 18/03/2017  *  Guatemalteca-mexicana. Doctora en Estudios Latinoamericanos (2004), Universidad  Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesora e investigadora en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad Autó-noma de Puebla (BUAP). Correo electrónico: lorencarr@yahoo.com AFECTIVIDAD Y ESPACIO BIOGRÁFICO EN CENTROAMÉRICA. DOS CARTAS DE GUERRA Y EXILIO  Ana Lorena Carrillo Padilla ∗ Resumen:  Este artículo es parte de una investigación en curso, de mayor amplitud y alcance. Aquí se discute la pertinencia teórica del estudio de los afectos o la afectividad en un marco cultural para el análisis de textos autobio- grácos producidos durante el conicto armado en Centroamérica en los años ochenta del siglo XX. En la primera parte se hace una presentación general del tema de los afectos y el espacio biográco.  En la segunda parte se presenta un somero estado de la cuestión en Centroamérica, con énfasis en Guatemala. En la tercera parte y nal se analizan dos piezas de un pequeño epistolario fami - liar, como parte de un −todavía inexplorado− espacio biográco centroame - ricano del conicto armado, a modo de ejemplo de abordaje realizado desde diversas perspectivas, entre ellas la afectividad. Palabras clave:  afectividad; correspondencia; Centroamérica; Guatemala; guerra; exilio; historia. Abstract: This article is part of a larger and broader research project in course. What is discussed here is the theoretical relevance of the affect studies  or affectivity studies in a cultural framework for the analysis of autobiographical texts produced during the armed conict in Central America during the 80´s decade of the XX century. In the rst part of this text a general presentation   Ana Lorena Carrillo Padilla Revista de Historia N. 0  76 • Julio - Diciembre, 201786 of the themes of affect   and biographical space  is outlined. On the second  part, a brief  state of the art   is presented as it relates to Central America with an emphasis on Guatemala. On the third and last part, two pieces of a small collection of family letters are analyzed. This is done within − a yet to be explored − Central American Biographical Space of the Armed Conict   as a mode or example as to how to approach and read/analyze this literature from diverse perspectives, one of them being that of affectivity. Keywords: Affectivity; Correspondence; Central America; Guatemala; War; Exile; History. Afectividad y espacio biográco. Referencias metodológicas Aunque los orígenes y enfoques del estudio de los afectos son muchos y diversos, en la segunda mitad del siglo XX se multiplicaron y de ellos pro-viene su desarrollo actual. 1  El renovado interés en la afectividad −o bien en los sentimientos o las emociones− en América Latina se relaciona, al parecer, con el hecho de que la o las generaciones que vivieron siendo jóvenes o niños en los sesenta, setenta y ochenta encaran, sin adaptarse plenamente, dos situa-ciones históricas: una novedad del capitalismo en su etapa actual centrada en la subordinación totalizadora del tiempo, el espacio y la vida social a la lógica del mercado 2  por un lado, y el desgaste de las interpretaciones del pasado re-ciente en que se han reciclado una y otra vez los tópicos de la épica revolucio-naria, de los sujetos y de la derrota en términos de lo políticamente aceptable o correcto, por otro. En Centroamérica, los conictos armados de las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado han sido analizados en una copiosa  bibliografía que no podemos citar aquí, sin embargo, poco se ha estudiado en términos culturales y de la afectividad. El interés en los afectos, las pasiones y los sentimientos −sin entrar aquí a la discusión sobre sus diferencias, que es un problema de implicaciones epistémicas− podría ser el síntoma de una resistencia política/afectiva a que el propio pasado sea devorado por la indi- ferencia o la “petricación” histórica que imponen tanto aquella lógica como aquel desgaste. Con la intuición de que el amor, el llanto, el miedo, el odio y la 1 Para una síntesis del recorrido del “giro afectivo” en sus antecedentes en las Ciencias Socia-les, véase el artículo de Giazú Enciso Domínguez y Alí Lara, “Emociones y ciencias sociales en el siglo XX: La precuela del Giro Afectivo”,  Athenea Digital. Revista de Pensamiento e  Investigación Social   (España) 14, n. 1 (marzo 2014): 263-288, DOI: https://doi.org/10.5565/rev/athenead/v14n1.1094.2 Abril Trigo, “La función de los afectos en la economía político-libidinal”, en:  El lenguaje de la emociones. Afecto y cultura en América Latina , (eds.) Mabel Moraña e Ignacio Sánchez Prado (Madrid-Frankfurt: Iberoamericana; Vervuert, 2012), 42.  Afectividad y espacio biográco en Centroamérica. dos cartas de guerra y exilioRevista de Historia N. 0  76 • Julio - Diciembre, 2017 87 envidia formaron parte de aquellos años turbulentos, no solo como expresión o representación de subjetividades, sino como manifestación de lo social y lo  político −por sus relaciones oblicuas con el poder, la dominación y la nego - ciación−, el estudio de cartas y diarios escritos en aquellos años en Guatemala y otros países del istmo centroamerican, explora posibilidades para pensar la  pertinencia de concebir todo el proceso nombrado hasta ahora como “con- icto armado interno” o “guerra” como una compleja totalidad que también fue −además de lo económico y político− una “estructura de sentimiento” 3  en el plano cultural, que posibilitó, no únicamente en tanto ideologías y visiones del mundo en pugna, sino también en tanto experiencia afectiva de sujetos concretos, el surgimiento de ciertas formas que simultáneamente fueron sen-timentales/axiológicas/ideológicas de época o generación, que afectaron in- dudablemente el arte −tema que no es el de este trabajo− y otras producciones como las textuales, incluso de carácter privado, porque afectaban el modo en que la subjetividad se enfrentaba a los acontecimientos en “tiempo real”, es decir, en el curso mismo de su desarrollo.Además de esta perspectiva más bien histórico-cultural, este estudio retoma el concepto de espacio biográco de Leonor Arfuch, 4  de raigambre sociológica y cultural, el cual permite el examen de estos textos como compo-nentes de una vasta articulación de formas narrativas de vida que varían con el tiempo, en sintonía con el horizonte de su lectura. 5  Siguiendo a Arfuch en el uso del concepto acuñado por ella, podemos señalar que el interés actual en la afectividad, como vía de exploración de la cultura, va fácilmente de la mano del interés en los géneros discursivos que con mayor cercanía e insistencia la trabajan: los autobiográcos. Interés que involucra no solo a los textos mis -mos, a su referencialidad autorial, a ese “yo” de la enunciación o a la cons-trucción del “yo” del enunciado; sino también a su lector, el “otro” que cierra el círculo del espacio biográco de cada época. Y es biográco y no autobio - gráco porque resulta de la coincidencia espacio temporal de las modalidades diversas de discursos y formas en las prácticas narrativas de vida −más allá de la autobiografía−, en conjunción con las modalidades diversas de su lectura y consumo en un sentido histórico-cultural. Concibiendo así las narrativas de vida de la guerra en Centroamérica −entre ellas las cartas y diarios− se facilita 3 Raymond Williams,  Marxismo y literatura (Barcelona, España: Península, 1998).4 Leonor Arfuch,  El espacio biográco. Dilemas de la subjetividad contemporánea  (Buenos Aires, Argentina: Fondo de Cultura Económica, 2002).5 Ana Lorena Carrillo y Socorro Gutiérrez Magallanes,  Historia y espacio biográco. Diarios  y cartas de guerra y exilio en Guatemala (Ponencia presentada en el Coloquio “Violencia y literatura en Guatemala”, Universidad Autónoma del Estado de México, Sede Amecameca, 19-20 de mayo de 2016, inédito).   Ana Lorena Carrillo Padilla Revista de Historia N. 0  76 • Julio - Diciembre, 201788 la salida del círculo aislado del testimonio, de los límites personalizados y de estrechez genérica de la autobiografía y las memorias, así como del posible reduccionismo morboso de los diarios y las cartas.El interés en diarios y cartas obedece a su condición de textos de in-timidad escritos por sus autores o autoras, sin la mediación de un tercero, lo que supondría, por denición, dos presupuestos: una mayor “sinceridad” en la autodenición subjetiva y un contexto social casi siempre situado en sectores medios e instruidos, con cierta formación intelectual más o menos homogénea. Estos supuestos, sin embargo, se quiebran al comprobar que un diario, como cualquiera otra modalidad textual en primera persona, no garan-tiza sinceridad ni objetividad, aunque se produzca sin intermediarios, aunque emerja de condiciones contextuales críticas y aunque sus destinatarios sean el propio autor o una sola persona; y que el diario, al igual que la carta, es también una práctica escritural, aunque rara, en sectores populares rurales de  baja instrucción, si bien su función puede ser distinta. 6  El interés está puesto entonces, precisamente, en las modalidades mediante las cuales operan estos quiebres. Un presupuesto más se perla en la investigación sobre estos temas: el diario y la carta directamente relacionados con temas del conicto armado son prácticas escriturales evasivas. No solo se trata de formas que ponen en  juego la discreción porque exponen la intimidad, sino que ello se agrava en contextos de violencia que reduplican el silencio, el secreto y la desconanza. 7  Es posible que muchos de estos documentos hayan sido destruidos, se man-tengan celosamente guardados o simplemente que se trate de prácticas poco frecuentes. Este hecho ya lo había detectado Irina Bajini 8  de la Universidad de Milán, quien tuvo que abandonar su proyecto sobre diarios de guerrilleras 6 En la investigación que actualmente realizo sobre estos temas, he analizado los diarios de Ig-nacio Bizarro Ujpán y Tomás Choc, campesinos. Dichos materiales contradicen el supuesto de que el diario es un género cultivado por intelectuales. La mención de un diario de vein-tiséis páginas escrito por Rubén Chanax Sontay, ex soldado, informante y testigo protegido del asesinato de monseñor Juan Gerardi en 1998, aún bajo la inercia de la guerra, aunque ya bajo los Acuerdos de Paz de 1996, está consignado con todas sus faltas ortográcas en el reportaje/novela  El arte del asesinato político , de Francisco Goldman. Aunque no podemos asegurar que el documento exista realmente pues no se dan detalles de su ubicación, subra-yamos el recurso al género diarístico y el escaso dominio de las reglas del código escritural y la baja escolaridad de sus autores en los ejemplos señalados. Francisco Goldman,  El arte del asesinato político. ¿Quién mató al obispo?  (Barcelona, España: Anagrama, 2013).7 Linda Green,  El miedo como forma de vida. Viudas mayas en la Guatemala rural   (Guatema-la, Guatemala: Ediciones del Pensativo, 2013), 71-72.8 Irina Bajini, “Morir sin escribir o escribir para no morir. Diarios y testimonios de guerrilleras latinoamericanas (1970-2009)”, en:  Más allá del umbral. Autoras hispanoamericanas y el ocio de la escritura , (eds.) Silvana Seran, Emilia Perassi, Susanna Regazzoni, Luisa Cam - puzano (Sevilla, España: Colección  Iluminaciones , 61, Editorial Renacimiento, 2010).  Afectividad y espacio biográco en Centroamérica. dos cartas de guerra y exilioRevista de Historia N. 0  76 • Julio - Diciembre, 2017 89 latinoamericanas en las últimas décadas del siglo XX por falta de material,  pues las mujeres combatientes que inician un diario −dice− fracasan en su  propósito, 9  incluso si se trata de “diarios de campaña”. La hipótesis de Bajini es que tanto la enorme cantidad de energía desplazada hacia la adaptación a situaciones de extrema vulnerabilidad en la guerrilla como la exigencia de con-fusión de la individualidad al proyecto colectivo hacen inviable la re- exión íntima de la propia subjetividad. No obstante, haciendo un reclamo feminista, Bajini se extraña de la existencia, resguardo, publicación y amplia circulación de diarios escritos por hombres en iguales circunstancias, desde notables hasta rangos menores en la jerarquía guerrillera. Aunque la búsqueda emprendida por mí no ha podido agotar todas las posibilidades, la escasez de diarios y cartas ha sido equilibrada con la exibilización del criterio genéri - co, en parte debido a la idea de espacio biográco   ya comentada antes, y a la consideración elemental de la virtual imposibilidad de la pureza de géneros y formatos. Lamentablemente, la presentación de solo dos ejemplos en este artículo, que es lo que el espacio permite, no es suciente para dar idea cabal de estos marcos conceptuales y su operatividad; lo que esperamos conseguir, en su momento, con una investigación más amplia. Afectos, sentimientos y afectividades en Centroamérica. estado de la cuestión La investigación sobre afectos, sentimientos y formas narrativas orales o escritas durante la guerra en Centroamérica tiene antecedentes dispersos. En su estudio pionero, publicado por primera vez en inglés en 1999 y en español catorce años después, la antropóloga Linda Green 10  focaliza el miedo como un modo de vida entre las viudas de guerra de una comunidad rural guatemalteca. Habla de un miedo estructural colectivo, que forma parte de la historia nacional y local, la cul-tura y los modos de sobrevivencia. Green, quien cita a Raymond Williams, David Harvey y Stuart Hall entre otros, adopta en su mirada etnográca la óptica de los estudios culturales de tradición marxista. El miedo, el terror, no es para Green tanto una emoción o sentimiento subjetivo como un “estado”, una condición colectiva más cultural y política que psicológica, que resulta de la exposición prolongada, constante y ubicua de la violencia, la vigilancia y la ambigüedad de las amenazas latentes del entorno. El estudio de Green se establece en el campo de la cultura y no en la psicología social o en el material lingüístico. El de Green es un estudio de la estructura cultural, simbólica, histórica y funcional del miedo como política de Estado y como reacción individual y colectiva a la vez. 9  Ibid  , 259.10 Green, 2013.
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